Carlos Eduardo's profilePoeta SalvajePhotosBlogListsMore ![]() | Help |
|
June 26 Raymond Carver (O el Realismo sucio)ALGO ESTA PASANDO Algo me está pasando Algo me está pasando Algo me está pasando
EL CONTACTO Marquen al hombre con el que estoy. La tragedia está por todos lados El levanta su taza de té. Asiento. ¡Caras! Sus ojos, cruzados,
SEMILLAS
PARA CHRISTI Intercambio nerviosas miradas La sombra de un pájaro pasa El vendedor levanta el látigo & Me ofreciste las semillas que escogí. Acepto tu don aquí
EL HOMBRE DE AFUERA Hubo siempre el adentro y Pero entonces una noche afuera ¡Ese espacio fuera de la ventana La noche siguiente y la siguiente Pero entonces yo comencé a demandar más Finalmente, esta noche, toco a mi mujer despacio
MIEDO
El coche El coche con el limpiaparabrisas partido. El coche que perdió una biela. El coche sin frenos. El coche con una junta defectuosa. El coche con un agujero en el radiador. El coche por el que recogí melocotones El coche con cilindros que chirrían El coche sin rueda de repuesto El coche que cambié por una bicicleta. El coche con problemas en la dirección. El coche sin asiento de atrás. El coche con el asiento delantero lleno de desgarrones. El coche que perdía aceite El coche con el manguito carcomido. El coche que escapó del restaurante sin pagar. El coche con las llantas lisas. El coche que no tenía calefacción ni refrigeración. El coche con la tracción desalineada. El coche en el que vomitaron mis niños. El coche en el que yo vomité. El coche con la bomba de agua rota. El coche que tenía la correa de distribución como un colador. El coche con la junta principal reventada. El coche que abandoné en el arcén. El coche que escupía monóxido de carbono. El coche con el carburador lleno de grasa. El coche que atropelló al perro y no se detuvo. El coche con un agujero en el silenciador. El coche sin silenciador. El coche que averió mi hija. El coche con el motor varias veces trucado. El coche con los cabes de la batería corroídos. El coche que compré con un cheque sin firma. Coche de mis noches de insomnio. El coche con el termostato atascado El coche al que se le incendió el motor. El coche sin luces delanteras. El coche que tenía roto un cinturón de seguridad. El coche con bayetas que nunca se utilizan. El coche que abandoné. El coche con problemas de transmisión. El coche del que me lavé las manos. El coche que golpeé con un martillo. El coche al que nunca le apareció la documentación. El coche que pasó de mano en mano.
+ + Dormir Durmió sobre sus manos. Sobre una piedra. Sobre sus pies. Sobre pies ajenos. Durmió en autobuses, trenes, aviones. Durmió de guardia. Durmió en el arcén. Durmió sobre un saco de manzanas. Durmió en un servicio público. En un henal. En el Super Dome. Durmió en un Jaguar y en la parte trasera de una furgoneta. Durmió en teatros. En la cárcel. En barcos. Durmió en chozas y una vez en un castillo. Durmió bajo la lluvia. Con amapolas por el sol durmió. En la parte de atrás de un caballo. Durmió en sillas, iglesias, en hoteles de lujo. Durmió bajo techos extraños toda su vida. Ahora duerme bajo tierra. Duerme y duerme. Como un antiguo rey.
SANGRE
Éramos cinco a la mesa de juego sin contar al croupier y su ayudante. El hombre de junto a mí tenía los dados en la mano. Se sopló los dedos, dijo: ¡Vamos, pequeños! Y se inclinó sobre la mesa para tirar. En ese momento, una sangre roja brotó de su nariz, salpicando el verde paño de fieltro. Soltó los dados. Se echó hacia atrás pasmado. Y luego aterrorizado cuando la sangre corrió por su camisa abajo. ¡Dios mío! ¿qué me está pasando? gritó. Se agarró a mi brazo. Oí funcionar los motores de la Muerte. Pero en aquella época yo era joven, y estaba borracho, y quería jugar. No tenía por qué escuchar. Así que me largué. No me volví ni siquiera, ni encontré esto dentro de mi cabeza, hasta hoy.
LA CAÑA DE PESCAR DEL AHOGADO
Al principio no la quería usar. Luego pensé, no, me revelará secretos y me dará suerte que es lo que entonces necesitaba. Además, me la dejó a mí para que la usase cuando fue a bañarse aquella vez. Inmediatamente después, conocí a dos mujeres. Una adoraba la ópera y la otra era una borracha que había pasado un tiempo en la cárcel. Ligué con una y empecé a beber y a reñir sin parar. ¡El modo en que esta mujer podía cantar y seguir bebiendo! Fuimos directamente al fondo.
BAJO UNA LUZ MARINA CERCA DE SEQUIM, WASHINGTON
Empiezan los verdes campos. Y las altas, blancas granjas después de los charcos de la marea, y aquellos pequeños cangrejos listos para echar a correr, o darse la vuelta, si levantábamos la roca debajo de la que vivían. La languidez de aquella carretera del campo. Hablando de París, nuestro París. Y luego encuentras ese sitio en el libro y me lees la vida de Anna Akhmatova allí con Modigliani. Sentados en un banco de los jardines de Luxemburgo bajo su enorme sombrilla negra recitándose a Verlaine el uno al otro. Los dos “todavía no alcanzados por el futuro”. Cuando allá en el prado vimos a un joven desnudo de medio cuerpo para arriba y con los pantalones remangados, como un antiguo remero. Nos miró sin curiosidad. Se quedó allí observándonos indiferente. Luego nos dio la espalda y siguió con su trabajo. Mientras pasábamos como una hermosa guadaña negra por aquel paisaje perfecto.
EN BUSCA DE TRABAJO
Siempre he querido trucha de montaña de desayuno.
De repente, encuentro un sendero nuevo a la cascada.
Empiezo a tener prisa. Despierta,
dice mi mujer, estás soñando.
Pero cuando intento levantarme, la casa se ladea.
¿Quién está soñando? Es mediodía, dice ella.
Mis zapatos nuevos esperan junto a la puerta, relucientes.
AMENAZA
Hoy una mujer me señaló y dijo algo en hebreo. Luego se echó el pelo atrás, tragó saliva y desapareció. Cuando volví a casa, tembloroso, tres carros estaban junto a la puerta con uñas asomando entre las sacas de trigo.
DOS MUNDOS
En el aire denso con olor a azafrán,
sensual olor a azafrán, miro cómo desaparece el cielo limón,
un mar que cambia de azul a negro aceituna.
Miro el relámpago que salta desde Asia como dormido,
mi amor se agita y respira y se vuelve a dormir,
parte de este mundo y sin embargo parte de aquél.
ONDAS DE RADIO
La lluvia ha cesado, y la luna ha salido. No entiendo nada de las ondas de radio. Pero creo que se transmiten mejor justo después de llover, cuando el aire está húmedo. En cualquier caso, ahora puedo coger Ottava, si quiero, o Toronto. Últimamente, de noche, me sorprendo ligeramente interesado por la política canadiense y sus asuntos internos. Es verdad. Pero normalmente lo que buscaba era sus emisoras con música. Me siento aquí en la butaca y escucho, sin tener nada que hacer, o pensar. No tengo televisor, y dejé de leer los periódicos. De noche pongo la radio. Cuando escapé aquí trataba de alejarme de todo. Especialmente de la literatura. De lo que ella entraña, y de lo que trae a rastras. Hay en el alma un deseo de no pensar. De estar quieto. Emparejado con éste, un deseo de ser estricto, sí, y riguroso. Pero el alma también es una afable hija de puta no siempre de fiar. Y olvidé eso. Escuché cuando dijo: Mejor cantar a lo que se ha ido y nunca volverá que a lo que aún sigue con nosotros y estará con nosotros mañana. O no. Y si no, también está bien. Tampoco importa demasiado, dijo, si un hombre nunca canta. Esa es la voz que escuché. ¿Puede imaginarse que alguien piense cosas así? ¡Qué absurdo! Pero tengo estas estúpidas ideas de noche cuando me siento en la butaca y oigo la radio. Entonces, Machado, ¡su poesía! Era como un hombrecillo mayor que se vuelve a enamorar. Una cosa digna de observar, y embarazoso, además. Y llevo tu libro a la cama conmigo y me duermo con él a mano. Un tren pasó en mis sueños una noche y me despertó. Y lo primero que pensé, el corazón acelerado allí en el dormitorio a oscuras, fue esto: Todo es perfecto, Machado está aqui. Entonces me volví a dormir. Hoy llevé tu libro conmigo cuando salí a dar mi paseo. “¡Presta atención!” -decías, cuando alguien preguntó qué hacer con su vida. Conque miré alrededor y tomé nota de todo. Luego me senté al sol, en mi sitio de junto al río desde donde puedo ver las montafias. Y cerré los ojos y escuché el sonido del agua. Luego los abrí y me puse a leer «Abel Martín». Esta mañana pensé mucho en ti, Machado. Y espero, incluso cara a lo que sé de la muerte, que recibirás el mensaje que pretendo enviarte. Pero está bien aunque tú no lo recibas. Que duermas bien. Descansa. Antes o después espero que nos veamos. Y entonces yo podré decirte estas cosas directamente. ÚLTIMO FRAGMENTO
¿Y conseguiste lo que querías de esta vida? Lo conseguí. ¿Y qué querías? Considerarme amado, sentirme amado en la tierra.
March 28 Poesía Beat (William Carlos Williams)DANSE RUSSE March 27 Uno del SalvajeUn Valiant
Un Valiant del 58 con una franja blanca dibujada por brillantes platinas con sus cauchos de banda y sus tapas pulidas con su trompa de tiburón surcando a 60 kilómetros por hora y un hombre con el pelo blanco en forma de cepillo que probablemente sea tu abuelo volteándose a verte y sonriendo desde su rostro severísimo diciendo que falta poco mientras tu mareado sueñas con el mar.
Carlos Juric March 25 Poesía Beat (Lawrence Ferlinghetti )Cristo se bajó
Cristo se bajo de Su Árbol desnudo este año y huyó a donde no hubieran árboles de navidad arrancados Cristo se bajó De su árbol desnudo Y huyó a donde No hubiera árboles de navidad dorados ni árboles de Navidad plateados ni árboles de Navidad de papel de estaño ni árboles de Navidad de plástico rosado ni árboles de Navidad de oro ni árboles de Navidad negros ni árboles de Navidad celestes adornados con velitas eléctricas de lata y tíos pesados y creídos Cristo se bajó de su Árbol desnudo este año y huyó a donde ningún intrépido vendedor ambulante de Biblias recorriera el países en un cadillac de dos tonos y donde ningún nacimiento de Sears Roebuck completo con niño de plástico y pesebre llegara por correo certificado el niño con entrega inmediata y donde los Magos de televisión no cantaran alabanzas al Whisky Lord Calvert Cristo se bajó de su árbol desnudo este año y huyó a donde ningún gordo desconocido y bonachón vestido de franela roja con barba de mentira caminara haciéndose pasar por una especie de santo del Polo Norte a través del desierto de Belen Pennsylvania en un trineo Volkswagen arrastrando por renos retozones de Adirondack con nombres alemanes y cargado de sacos de Humildes Regalos de Sacks de la Quinta Avenida para el Niño Dios que cada uno se imagina Cristo se bajó de su árbol desnudo este año y huyó a donde los cantadores de villancicos de Bing Crosby no lloriquearan que la Nochebuena es fría y los ángeles del radio City no patinaran sin alas en un país de las maravillas todo nevado entrando a un cielo de alegres cascabeles diariamente a los 8:30 con matinés de la Misa del Gallo Cristo se bajó de su árbol desnudo este año y se fue a refugiar silenciosamente en el vientre de una anónima María otra vez donde en la noche oscura del alma anónima de cada uno el espera otra vez una inimaginable e imposible inmaculada Reconcepción la más loca de las Segundas Venidas Poesía Beat (Philip Lamantia)La Condición Diabólica
Como las mujeres que viven al alcance de cada cuerpo
descienden de las regiones polares hacia el círculo de los demonios Yo me preparo para ofrecerme a las suaves y rojas serpientes entrelazadas en las cabezas de los brujos Entre los negros brazos llegan sobre la ciénega abalanzándose para abrazarme y el sol distante en el que habitan los hombres que tienen a su alcance prístino los Depravados Ojos entre las tumbas y los hechos de los deshuesados mangos que trabajaron en el secreto de las torres abandonadas a pesar de mi cuerpo fugitivo ausente a pesar de los lagartos arrastrados dentro de los altares en que las potencias tienen preparada la vida a pesar del antiguo templo Dórico transportado por los amantes del arte a pesar del nido de mendigos dementes el canto se oye y las palabras del canto están escritas en los oceánicos jardines Los límpidos muros han cantado adiós Nosotros hemos entrado en la ciudad donde el maestro muerto habla de catacumbas y la cornuda bruja del África El sortilegio prosigue en las calles y en el cielo Hemos ascendido hasta el ilimitado cosmos de la arquitectura Nos hemos arrastrado de espaldas hasta los enormes corazones aquel salto sobre la nieve hacia la subida a nuestros cuerpos Llega mi ritual cera y círculos mi rosa escupida de sangre Cuando el día es iluminado por nuestros mágicos candiles y las horas aúllan sus sádicas canciones y succionan con ahínco en la noche cuando los gatos invaden nuestros cráneos entonces sabremos que los destructores han surgido en el mundo para observar nacer el cataclismo como la ola de fuego final se derrama de sus corazones De Selected Poems Poesía Beat (Gregory Corso)Yo obsequié Obsequié el firmamento
Poetas Venezolanos (Eugenio Montejo)EL ESCLAVO Ser el esclavo que perdió su cuerpo para que lo habiten las palabras. Llevar por huesos flautas inocentes que alguien toca de lejos o tal vez nadie. (Sólo es real el soplo y la ansiedad por descifrarlo.) Ser el esclavo cuando todos duermen y lo hostiga el claror incisivo de su hermana, la lámpara. Siempre en terror de estar en vela frente a los astros sin que pueda mentir cuando despierten, aunque diluvie el mundo y la noche ensombrezca la página. Ser el esclavo, el paria, el alquimista de malditos metales y trasmutar su tedio en ágatas. en oro el barro humano. para que no lo arrojen a los perros al entregar el parte. ESCRITURA Alguna vez escribiré con piedras, midiendo cada una de mis frases por su peso, volumen, movimiento. Estoy cansado de palabras. No más lápiz: andamios, teodolitos, la desnudez solar del sentimiento tatuando en lo profundo de las rocas su música secreta. Dibujaré con líneas de guijarros mi nombre, la historia de mi casa y la memoria de aquel río que va pasando siempre y se demora entre mis venas como sabio arquitecto. Con piedra viva escribiré mi canto en arcos, puentes, dólmenes, columnas, frente a la soledad del horizonte, como un mapa que se abra ante los ojos de los viajeros que no regresan nunca. LA POESÍA March 23 Poetas Venezolanos (Juan Sanchez Pelaez)AL ARRANCARME DE RAÍZ A LA
NADA... Era un día
maldito.
February 25 El Juego en que andamosEl juego en que andamos
Si me dieran a elegir, yo elegiría esta salud de saber que estamos muy enfermos, esta dicha de andar tan infelices. Si me dieran a elegir, yo elegiría esta inocencia de no ser un inocente, esta pureza en que ando por impuro. Si me dieran a elegir, yo elegiría este amor con que odio, esta esperanza que come panes desesperados. Aquí pasa, señores, que me juego la muerte. Juan Gelman February 23 Mario Santiago PapasquiaroAULLIDO DE CISNE Atorado en los pasillos del Hotel Esfinge El hombre es 1 ser temporal & contingente / lanzado entre 2 nadas Amarrado a su propia percepción Floreado de azar entre luna & nalga Cosido al garfio de su espíritu & goteando cuerpo a lo largo & a lo ancho de los infinitos campos de concentración Cenit & Nadir : tal es su signo : / la horca labrada en su molleja / El gesto calcinado vomita aún fulgor El hombre es 1 rey moral aunque astringente Mariposa de Extranja Murciélago que rompe el saco que transporta su asfixiada concepción Nació como de la gota el cielo & como del hueso el axial dolor Abismo de herradura entre montañas Constelación-festín de hormigas rojas Beso sin alas donde muere el río El hombre es 1 ser celestial amuñonado Sintaxis estrellada Albedrío del corazón / que a tamtams se desboca & se detiene subrayándole los párpados al vértigo ahogando en semen al fantasma de toda explicación / February 15 Desmayarse, atreverse…Una pequeña joya para compartir con los amigosDesmayarse, atreverse…Desmayarse, atreverse, estar furioso, áspero, tierno, liberal, esquivo, alentado, mortal, difunto, vivo, leal, traidor, cobarde y animoso; no hallar fuera del bien centro y reposo, mostrarse alegre, triste, humilde, altivo, enojado, valiente, fugitivo, satisfecho ofendido receloso; huir el rostro al claro desengaño, beber veneno por licor suave, olvidar el provecho, amar el daño; creer que el cielo en un infierno cabe, dar la vida y el alma a un desengaño, esto es amor: quien lo probó lo sabe. Lope de vega Quienes¿Quiénes fueron? Los que quemaron su noche detrás de las barras de oscurísimos bares embrutecidos por el alcohol y otros tópicos candentes y también en 12 horas en turno partido sin días libres, ni vacaciones, ni casi nada.
¿Quienes fueron? Los que viajaron dormidos 14 horas de ida sobre el volante de inmensos dinosaurios y en mitad de la vuelta quedaron rendidos a un lado de la cuneta en forma de casitas miniatura con cruces de hierro, velones blancos y flores marchitas.
¿Quiénes fueron? Los que vigilaron en turnos de 24 horas fábricas infectas, burdeles, palacios y escuelas y hoy tienen un insomnio perenne y balas en el cuerpo y cicatrices.
¿Quiénes fueron? Los que vendieron ollas, puertas blindadas, seguros de vida, antenas parabólicas, perfumes de contrabando y bisutería con una histérica sonrisa de postal y el secreto encanto de la desesperación.
¿Quienes fueron? los que perdieron la única libertad que les quedaba por mas de una razón y hoy se pudren en cárceles de inframundo condenados a cadenas imposibles jugando un mano a mano a diario con la muerte
¿Quiénes fueron? Los que perdieron sus espaldas en los puertos, en mercados, en los más clandestinos almacenes, con sacos de 42 kilos que hoy con sesenta ruedas bajo el sol pesan mucho más, cuando hay que salir a extender la mano a una ciudad que pasa en automóviles de lujo y apenas los ve sube los vidrios.
¿Quienes fueron? Los que nunca llegaron a ser y se consumieron en los infiernos del crack y el pegamento bajo los puentes, entre las cloacas en la más absoluta demencia contrastada con ocho años más o menos del mismo abandono y las mismas culpas que no los dejaran cumplir los 21.
¿Quiénes fueron? los desdichados en sentirse llamados a nombrar el mundo cuando se sabe que aquí y en todas partes el arte es morirse de frío.
¿Quiénes podían ser? sino mis hermanos que no escriben versos pero sangran y sudan en prosa y son la luz de la tierra y andan a oscuras contra mareas de promesas buenas intenciones, correctas misericordias declaraciones de principios ONGs y cumbres Presidenciales.
¿Quienes podían ser?
Carlos Juric Enero 2007
January 23 El regresoYa estoy de vuelta desde la Ciudad del eterno verano al invierno Madrileño que se había retardado pero que esta mañana ya solto la primera nevada, trancó carreteras, etc, la nieve solo es buena para los turistas, como si fuera poco el frio imaginen la nostalgia de tantos personajes entrañables, pero no es cuestión de hundirse ya se sabe que es cuestión de continuar el circo y sus funciones, hasta que la vida nos de otro recodo donde rendir cuenta de algunas botellas, mientras hablamos de nuevos y viejos poetas, escuchando a Charly, a Fito, a Los Prisioneros y a cualquier otro que nos haga sentirnos como en esos tiempos que fuimos hermosos y libres de verdad, desde aqui doy las gracias a todos y todas por bienvenirme y por los momentos de alegría que me brindaron.
Un abrazo para todos
Carlos Juric
|
|
|